lunes, 29 de abril de 2013

Diamond

Ha pasado más tiempo del que debería haber pasado desde la última vez que escribí aquí. Lo cierto es que llevo un tiempo estando bajo de ánimos, incluso para escribir. Qué fácil es olvidar lo relajante, lo liberador de la palabra escrita cuando no tienes un alma plena en sus facultades oratorias. 

Utilizaré esta entrada más bien como una entrada de retrospectiva personal, quizás una especie de declaración de aprendizaje para conmigo mismo. Será una entrada bastante larga, creo.

He aprendido varias cosas en los últimos meses, cosas que deberían servirme para el resto de mi vida.

Una de ellas va en la línea de las relaciones personales. Ni el plutonio más enriquecido puede compararse en inestabilidad con las relaciones personales. Es increíblemente difícil encontrar a alguien con quien mantener algún tipo de relación y con quien no tengas tus más y tus menos. Una pareja puede ser un infierno, mientras que una ruptura, puede convertirse en algo liberador. No es raro el caso de amigos que abandonan la amistad, o de gente a la que apenas conocías y que te sorprenden en un momento determinado. Establecer relaciones es casi un juego de azar. Sin embargo, he aprendido algunas guías vagas para que el azar no acabe en tragedia, algo que podría llamar "mis diez mandamientos":

-VALORA bien las cosas antes de perderlas o de deshacerte de ellas, porque luego puedes querer recuperarlas
-ELIMINA LOS PREJUICIOS. Deja que la gente te demuestre las cosas que quiera o pueda demostrate, y haz tú lo mismo
-Cuando tengas claro que quieres un tipo de relación, LUCHA por ese tipo de relación. Ya sea una amistad, un amor, o lo que sea, nunca termina de ser imposible, pero considera los pros y los contras
-Si no tienes claro que clase de relación quieres con una persona, ACÉRCATE y descúbrelo
-Si una relación es decididamente negativa, no la descartes directamente. DEJA QUE EL TIEMPO LA PONGA EN SU LUGAR
-Nunca nadie es prescindible. Todo el mundo puede tener un lugar en ti, si te DEMUESTRA que se lo merece.
-Nunca trates una disputa como una forma de separarse, si no como una forma de APRENDER de esa otra persona
-Nunca consideres una relación irrompible. Solo se mantiene si tu la FORTALECES.
-Busca siempre la IGUALDAD en las relaciones. Si no la hay, si uno de los dos miembros tiene la voz dominante, esa relación no tiene futuro.
-Esta es sólo válida para pretensiones amorosas. Independientemente de si llegas o no a estar con esa persona con la que quieres estar, lo que cuenta no es el resultado. es el camino que decides llevar. Si pretendes estar con ella, que no te ciegue el que sea más o menos difícil. Solo VINCULATE. Solo puedes salir ganando.

Por supuesto, no sólo de relaciones personales va el tema. He descubierto muchas otras cosas en estos meses

Hay que valorar el trabajo como si fuera casi la propia vida. No me malinterpretes, hay que valorarlo porque no hay ninguna sensación parecida a la que te da saber que has hecho algo bien. 

Hay que demostrar ser una persona dura, pero sin pasarse. La vida es difícil, a la par que bella. Normalmente, es el cordero el que acaba entre los dientes del lobo, así que no vale ser cordero. O te conviertes en lobo o te conviertes en comida. Sin embargo, un lobo puede ser también un animal muy noble. No hay que olvidarlo.

Hazte respetar. No hay nadie que valga más en tu vida que tú mismo, sea como sea. Por muy difíciles que sean tus cosas, por muy mal que te vayan, tú te mereces saber que al menos no estás solo: Te tienes a ti mismo. Quiérete

Uno de los mayores placeres de la vida es verte a ti mismo como alguien atractivo. Ya no se trata de salud, o de físico, pero todo cuenta. Cuando salgas a la calle, cuando te mires al espejo, cuando trabajes... Siempre has de verte bien, y así todo te irá mejor. Haz ejercicio, procura una dieta equilibrada, lleva ropa que te guste, habla con propiedad, culturízate, se cada día mejor.

Y sobretodo, se feliz. Ser feliz no es un estado de ánimo, no es algo transitorio. Es una elección.

He aprendido mucho bajo presión, bajo sufrimiento. Hace falta una gran presión durante un larguísimo tiempo para convertir el más negro de los carbones en el más brillante de los diamantes. He incumplido todas estas normas, hasta que las he aprendido y he comenzado a aplicarlas. En poco tiempo veré el resultado.