Con toda probabilidad el lector de esta entrada se habrá sentido así en ocasiones, posiblemente más de las que desee recordar. Es en esos momentos, sin embargo, cuando tienes que hacer autorreflexión. Es muy fácil pensar en uno mismo y en como ha desarrollado sus problemas a lo largo del tiempo cuando se está en un estado de estabilidad y comodidad, pero lo cierto es que sólo somos nosotros como tales cuando estamos en nuestros momentos difíciles. Estamos desnudos, vulnerables, solos y en silencio, no podemos mentirnos, ni consolarnos, sólo contemplarnos y crearnos nuestra verdadera imagen, nuestro verdadero yo. Nos vemos frente a un espejo.
No te alejes de quién sabe comprenderte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario