A ti te escribo.
A ti que nunca me abandonarás. A ti, que entre la multitud me buscas y me abrazas, dejando notar tu frío aliento en mi nuca cuando duermo, acurrucado entre tus inertes brazos. A ti, vacua, incorpórea, silenciosa, pero dolorosamente presente. A ti, soledad. A ti te escribo.
Es tuyo? Desde luego es muy bonito.
ResponderEliminarParece que un instinto humano es percibir la soledad como algo frío y silencioso.
Espero que retomes lo del blog :)